Qué es la Hipertensión Pulmonar


El sistema circulatorio humano presenta dos tipos de circulaciones: la pulmonar que va desde el corazón a los pulmones para regresar al corazón, y la sistémica, donde la sangre es impulsada al resto del cuerpo para regresar al corazón.

Habitualmente la presión sanguínea se mantiene en unos límites más o menos constantes en ambos tipos de circulación. En el caso de la circulación pulmonar la presión sanguínea es considerablemente inferior a la sistémica.

Se considera hipertensión pulmonar cuando la presión sanguínea de la arteria pulmonar se eleva más de 20 mmHg en situación de reposo o más de 25-30 mmHg durante el ejercicio.

La hipertensión pulmonar puede aparecer en el contexto de otras patologías causantes denominándose hipertensión pulmonar secundaria, o bien aparecer sin causa aparente (hipertensión pulmonar primaria).

La incidencia de la hipertensión pulmonar primaria es de 1-2 casos por millón de habitantes, siendo más frecuente en mujeres.

 
Medidas Preventivas
En el caso de la hipertensión pulmonar primaria no existe una causa conocida, con lo que no existen medidas preventivas específicas. Sin embargo en el caso de la hipertensión secundaria, el abandono del tabaco, la realización de ejercicio físico aeróbico (correr, nadar, etc.), y una dieta adecuada pueden ayudar a evitar patologías cardiopulmonares que actúan como causantes de hipertensión pulmonar. Además en aquellos casos de riesgo de trombosis puede ser útil el empleo de heparina de bajo peso molecular de forma profiláctica y así evitar eventos tromboembólicos.

•Definición y clasificación de la Hipertensión Pulmonar

•Pronóstico de la Hipertensión Pulmonar

•Ergoespirometría

•Tratamiento paliativo de la Hipertensión Pulmonar

•El síndrome de Eisenmenger

•Bibliografía de Hipertensión Pulmonar y Síndrome de Eisenmenger


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